Eje 1: Cuerpos, subjetividad y derechos

Equipo de provocadoras: Ana Cofiño (Guatemala), Ana Cristina González (Colombia), Mariana Iacono (Argentina), Gabriella Jorques (Uruguay-Enlace)

Provocación

El cuerpo, la cuerpa, los cuerpos, han sido una preocupación central para el movimiento feminista de nuestra región, en tanto territorio de disputa del patriarcado y de las prácticas patriarcales (otros deciden, regulan, cuestionan, poseen, controlan). Es a través del control del cuerpo que en cierta medida, sostenemos las feministas, el patriarcado se afianza, avanza y limita la libertad de las mujeres y por tanto la garantía plena de todos sus derechos.

Por un lado, de la capacidad y libertad de las mujeres para autodeterminarse (es decir, para tomar decisiones libres en todo lo relacionado con su reproducción y su sexualidad) depende su libertad en un sentido integral (sin la libertad para tomar estas decisiones, no hay libertad completa para las mujeres) y por el otro, en gran medida, su capacidad para tomar decisiones en otras esferas de su vida (como la política y la económica). Sin embargo, esta autodeterminación enfrenta hoy, al menos cuatro tipos de constreñimientos muy significativos:

  • Que se reflejan en la educación, en los medios de comunicación, en las familias,
  • Que reflejan en los marcos normativos que limitan el ejercicio de su sexualidad o reproducción por la vía de la criminalización y/o del control,
  • Que se reflejan en fenómenos como la ideología de género o la exacerbación de una derecha recalcitrante con fuerte presencia religiosa en los parlamentos,
  • Políticos coyunturales: Que se manifiestan con los cambios de gobiernos, el avance de los gobiernos de derecha, los fundamentalismos.

En algunos países de la región estamos en un momento de retrocesos en materia de derechos que parecen ignorar por completo el carácter progresivo de los Derechos Humanos con más énfasis en los de las mujeres.

No sólo el aborto sigue siendo un tema de disputa en todas nuestras sociedades, si bien algunas han logrado avanzar hacia marcos normativos más liberales, sino que en todos los casos, el aborto sigue siendo una decisión que a las mujeres no se les permite tomar libremente y a partir de su propia conciencia, porque existen o persisten en todos los casos, un conjunto variable de requisitos que las llevan a tener que compartir o discutir o sustentar sus decisiones frente a otros.

No sólo las viejas problemáticas se rebelan inmóviles pese a contar hoy como nunca con mejores conocimientos y mejores políticas, sino que estas problemáticas se han profundizado. La lactancia de materna de mujeres con VIH que no es asumida por casi ningún gobierno de la región, eliminando la posibilidad de elegir sobre los derechos reproductivos.

Así por ejemplo, las mujeres no sólo siguen muriendo durante el embarazo por causas evitables, sino que las niñas y adolescentes son hoy una parte importante de quienes se hacen madres en nuestra región, naturalizando la maternidad infantil y desdibujando la violación que está esconde. Por el otro, los derechos civiles y económicos de las mujeres, siguen siendo minados por la carga absoluta que recae sobre sus cuerpos y sus subjetividades en relación al cuidado, y también, por la violencia cada vez más cruel y generalizada de la que son víctimas como si ahora se nos cobrará tener más libertad y gozar de un poco más de autonomía.

En esta asamblea proponemos una discusión que nos permita abordar al menos 3 dimensiones:

  1. Los temas de agenda más urgentes para el feminismo de la región en relación al cuerpo, la subjetividad y los derechos, y las razones que hacen que sean esos los temas más urgentes.
  2. Las coacciones y exigencias para avanzar en esta agenda.
  3. Las estrategias con que podríamos avanzar esta agenda.